Adiestrar un conejo

Normalmente cuando se habla o se piensa en adiestramiento nos vamos a los perros pero los conejos también se pueden adiestrar para que cuando lleguen a la edad adulta tengan un comportamiento adecuado y se pueda convivir con ellos sin ninguna dificultad y que además haga cosas como que venga cuando le llamamos, o salte encima de nuestras piernas cuando se lo decimos o cualquier otra conducta que consideremos necesaria para el funcionamiento de la vida diaria y/o su bienestar.

Hay muchas personas que lo intentan, algunas lo logran pero otras no porque  se equivocan en el adiestramiento y/o por que no son constantes en el tiempo y/o desesperan antes de lograr la conducta deseada.

Para iniciar el entrenamiento es necesario tener “chuches” para ellos, siempre hay que educar a nuestras mascotas desde el refuerzo positivo y evitar pegarle o castigarle porque no conduce a nada solo a que se pueda volver agresivo, ellos en la naturaleza no siguen a un líder por lo que a diferencia de los cánidos eso es más complicado que nos sigan y que nos tomen en cuenta al principio pero con un poco de rutina diaria se logrará y al final podremos decir que tenemos un conejo obediente y equilibrado.

Para iniciar el adiestramiento de nuestro conejo es necesario marcar un tiempo diario dedicado a él, el entrenamiento durará entre 15 minutos y media hora, es importante comenzar con poco tiempo y luego ir aumentando. Marcar que conductas son prioritarias, por ejemplo se decide que lo primero a enseñar es que acuda cuando se le llama, pues cada vez que se acerque cuando decimos su nombre le daremos una “chuche“. Habrá conductas que se deberán realizar en el tiempo en el que se deben de cumplir, es decir, por ejemplo se quiere enseñar a que llegada la hora de dormir vaya a su cesto o jaula, para ello dedicaremos el tiempo de entrenamiento cuando se tenga que producir este comportamiento.

Las órdenes siempre deben de ser las mismas, si usamos el comando ven, para que acuda cuando le llamamos siempre se deberá de usar el mismo, ellos aprende por asociación por lo que si cada vez usamos una palabra diferente no se logrará nada y no conseguiremos que realice la conducta deseada.

Una vez que se tiene el comportamiento deseado, se irán retirando los premios de comida para sustituirlos por caricias hasta que no se tenga que premiar por realizar la conducta sino de vez en cuando para evitar que se le olvide.

Conejitos neozelandeses

Como educar a nuestro perro a que haga sus necesidades

Los perros como los seres humanos tienen necesidades fisiológicas como son hacer pis o defecar, pero no siempre vamos a tener un espacio exterior para que puedan salir cuando quieran, la mayoría viven en pisos y además pasan bastantes horas solos.

Como cualquier otro aspecto es necesario educar al perro. En un principio es posible que no podamos sacarle a la calle porque es muy pequeño y todavía no tiene las vacunas puestas y el veterinario posiblemente nos haya aconsejado que se mantenga en casa para evitar contagios o el posible desarrollo de enfermedades, pero estos seres vivos necesitan hacer sus cosas. Para que está situación no sea un engorro y lo haga en cualquier punto de la casa podemos utilizar un poco de tiempo en enseñarle un lugar específico donde poder evacuar.

Para enseñarlo lo primero que debemos hacer es elegir un lugar que sea accesible para él. Como seguramente se haya hecho pis en varios lugares de la casa lo limpiaremos y utilizaremos esa orina para enseñarle cual es el nuevo lugar permitido para hacer sus necesidades. Es importante saber que los perros se guían por el olfato, su forma de ver el mundo es olfato, oído y ojos por este orden por lo que en este momento usaremos el olor de su micción para establecer donde esta autorizado hacerlo.

El aprendizaje no va a ser inmediato por lo que no debemos desesperarnos ni tampoco castigarle ni darle un refuerzo negativo, en muchas ocasiones hace pis y le regañamos una hora después nuestra mascota no sabe porque estamos enfadados, no asocia nuestro cabreo al hecho de que haya hecho pis, la consecuencia deben ser inmediatas al acto y siempre hay que tender al refuerzo positivo porque es la mejor forma de realizar el aprendizaje.

El lugar adecuado debe estar cubierto por una sabana, periódicos y por su orín( este le conseguiremos a través del papel o tela que hayamos utilizado para limpiarlo) se lo dejaremos y cuando vaya allí y lo haga le recompensaremos con alguna golosina y a través de caricias.

Cuando ya tengamos luz verde por parte del veterinario para sacarlo a la calle, le reforzaremos de forma positiva cada vez que lo haga fuera de casa, el irá poco a poco asociando que el hacer la evacuación fuera de casa supone una recompensa o premio.

Es muy importante en este proceso de aprendizaje ser pacientes, las cosas no se consiguen de un día para otro, la constancia y el refuerzo serán las cualidades que logren la interiorizacion de este hábito.

 

Algo más que un juguete

Los gatos pasan mucho tiempo solos y necesitan entretenerse. Además de los rascadores, las cuevas y trepadores que les pongamos, si no disponen de juguetes que les estimulen la curiosidad y la inteligencia pronto se aburrirán y saciarán su frustración comiendo.

Entre este tipo de juguetes las pelotas dispensadoras y los kit de cumplen una estupenda doble función: hacer que nuestro gato se las ingenie para conseguir la comida y hacerle comer menos cantidad.

Las pelotas dispensadoras

Las pelotas dispensadoras pueden ser rellenadas con pienso, trocitos de barritas de premios, bocaditos de malta, o cualquier otro alimento que le guste especialmente. Nuestro amigo peludo se entretendrá buscando la manera de que el alimento salga por el orificio de la pelota y así poder comérselo…

Las pelotas disponen de varias aberturas de distinto tamaño para ir añadiendo dificultad según vayan cogiéndole el tranquillo. Al principio es importante dejar abierto el agujero de mayor tamaño para que nuestro gato vaya familiarizándose con la idea de que de esa pelota él puede sacar las cosas tan ricas que huele ahí dentro con tan sólo ir moviendo de un lado para otro la pelota.

Poco a poco, según la maña que se dé, iremos cerrando el tamaño del agujero para que la comida del interior no se le acabe tan pronto y que pueda estar entretenido el mayor tiempo posible.

Los juegos de inteligencia

Hay una gran variedad de juegos de inteligencia para gatos. Es un paso más complejo que las pelotas dispensadoras. En general se trata de una serie de obstáculos entre los que se coloca el alimento que el gato debe sacar. El dibujo que os ponemos es uno de los más simples. Como podéis ver, este juego consta de 5 niveles:

  • unos cuencos de donde deben sacar con las garritas los premios. Es el nivel más fácil de todos porque sólo tienen que empujar para arriba la comida.
  • un pequeño campo de obstáculos por el que deben de ir sorteando los palitos para conseguir sacar la comida. Este nivel ya ofrece una mayor dificultad ya que tiene que tener paciencia para poder ir metiendo la patita entre palito y palito.
  • un circuito en curva por el que deben ir empujando la comida hasta sacarla. No ofrece mucha dificultad, pero les encanta darle empujones y que la comida corra.
  • un túnel. La dificultad está en que no ven la comida, sólo la huelen… pero ¿qué gato se resiste a meter la patita por un agujero?
  • y unos pequeños depósitos cuadrados para poner comida que se pueda lamer: malta, leche, etc.

De esta manera tan simple, conseguiremos que nuestro animal tenga unos juguetes de los que nunca se aburrirá y podremos ayudarle a controlar cuánto come.